En CINN Rioja ponemos a disposición de nuestros pacientes una amplia variedad de servicios especializados en neurorrehabilitación, neurodesarrollo y atención integral de trastornos neurológicos. A través de un enfoque multidisciplinar, incorporamos tecnologías innovadoras y terapias personalizadas para mejorar la calidad de vida de niños, adultos y personas mayores. Nuestro equipo trabaja de forma coordinada para evaluar, tratar y acompañar cada caso con rigor, cercanía y compromiso.
El mDurance es un sistema que nos permite medir la actividad eléctrica de los músculos (electromiografía de superficie) y otros parámetros del movimiento o activación muscular mediante sensores en tiempo real. En CINN Rioja lo utilizamos desde las áreas de fisioterapia, logopedia y terapia ocupacional.
¿Para qué nos sirve en rehabilitación?
1. Evaluación objetiva y precisa Permite medir el rendimiento y activación muscular de forma cuantitativa, lo cual ayuda a diagnosticar descompensaciones o disfunciones.
2. Seguimiento del progreso Compara resultados entre sesiones para valorar mejoras funcionales o detectar retrocesos.
3. Diseño de programas personalizados Los datos obtenidos ayudan a diseñar planes de ejercicio individualizados, enfocados en las necesidades del paciente.
4. Prevención de recaídas o lesiones Detecta patrones de activación muscular anómalos que podrían generar nuevas lesiones si no se corrigen.
5. Feedback en tiempo real Durante los ejercicios, el terapeuta y el paciente pueden ver cómo se activan los músculos, lo cual mejora la técnica y la conciencia corporal.




Estimulación Transcraneal por Corriente Directa (tDCS, Transcranial Direct Current Stimulation).
Es una técnica de neuromodulación no invasiva que aplica una corriente eléctrica de baja intensidad (1-2 mA) sobre el cuero cabelludo mediante electrodos colocados en zonas específicas del cerebro.
Se utiliza para alterar temporalmente la actividad cerebral, potenciando la neuroplasticidad, lo que puede facilitar el aprendizaje motor, la recuperación funcional y la regulación emocional o cognitiva.
En CINN Rioja lo utilizamos como complemento a los tratamientos habituales de fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y neuropsicología, en pacientes con ictus, esclerosis múltiple, párkinson, Covid persistente,… para:
– Afectación motora: control motor, ataxia, hemiparesia, reentrenamiento de la marcha,…
– Mejora cognitiva (atención, memoria, …) y emocional (ansiedad, depresión, …)
– Dificultades de comunicación y alteración del lenguaje (afasia, disartria, …)
La neuromodulación percutánea es una técnica terapéutica mínimamente invasiva que consiste en la aplicación de estímulos eléctricos a través de agujas. Estas, se introduce en el tejido blando cercano a nervios periféricos o puntos motores para estimular fibras nerviosas y modificar la excitabilidad del SNC y SNP.
Principales beneficios
1. Mejora del control motor
Facilita la activación muscular en músculos debilitados o con alteraciones del tono. Potencia la plasticidad cerebral, favoreciendo la reorganización neuronal.
2. Reducción de la espasticidad
Modula la actividad neuromuscular para disminuir la rigidez o el tono muscular elevado.
3. Disminución del dolor
Bloquea o reduce señales de dolor neuropático o nociceptivo de forma segura.
4. Estimulación de vías aferentes
Mejora la propiocepción y la retroalimentación sensorial, importantes en la recuperación funcional.
5. Sin efectos secundarios importantes
Es una técnica bien tolerada y con bajo riesgo cuando es aplicada por profesionales capacitados.
6. Complementa otras terapias
Se utiliza para diferentes patologías o lesiones (ictus, TCE, lesiones del SNP, pie caído, EM, parálisis facial, etc).




La terapia miofuncional es una especialidad dentro de la logopedia que se centra en el diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las funciones orofaciales, es decir, aquellas relacionadas con la boca, la lengua, los labios, la mandíbula y la faringe. Su objetivo principal es restablecer o mejorar la coordinación y el equilibrio de los músculos involucrados en funciones esenciales como la respiración, la masticación, la deglución, el habla y la succión.
Esta terapia es indicada en una amplia variedad de situaciones, tanto en niños como en adultos. Algunos casos comunes incluyen:
· Disfagia: dificultad para tragar alimentos o líquidos.
· Trastornos relacionados con enfermedades neurológicas: como parálisis cerebral, ictus o enfermedades neurodegenerativas.
· Deglución atípica: cuando la forma de tragar no es la correcta, lo que puede afectar la masticación y la pronunciación.
· Respiración oral: cuando se respira habitualmente por la boca en lugar de por la nariz.
· Hábitos orales nocivos: como succionar el dedo, morderse las uñas o el uso prolongado del chupete.
· Frenillo lingual corto: que limita el movimiento de la lengua.
· Trastornos del habla: como dislalias o problemas en la articulación de sonidos.
· Alteraciones en la masticación: como masticar solo de un lado o con la boca abierta.
· Parálisis facial
La disfagia es la dificultad para tragar alimentos, líquidos o saliva de forma segura y eficaz. Este trastorno puede afectar a personas de todas las edades y suele estar asociado a condiciones neurológicas: daño cerebral (ictus,…), enfermedades neurodegenerativas (esclerosis múltiple, ELA, demencia,…), traqueostomías o secuelas de la COVID-19 .
Detectarla a tiempo es crucial para prevenir complicaciones como desnutrición, infecciones respiratorias o deshidratación.


A continuación, se detallan las principales señales de alarma:
1. Dificultades al tragar
· Tos o carraspeo durante o después de comer o beber.
· Atragantamientos frecuentes.
· Necesidad de tragar varias veces para ingerir una misma cantidad de alimento.
· Sensación de que los alimentos se quedan atascados en la garganta o el pecho.
2. Cambios en la voz y la respiración
· Ronquera o voz húmeda tras la deglución.
· Dificultades respiratorias o sensación de falta de aire al comer.
3. Problemas en el control de la saliva
· Babeo excesivo o incapacidad para controlar la saliva.
· Caída de alimentos o líquidos de la boca durante la comida.
4. Alteraciones en la alimentación
· Necesidad de modificar la textura de los alimentos (triturados, espesados).
· Rechazo a ciertos alimentos o cambios en los hábitos alimenticios.
· Pérdida de peso inexplicada o falta de ganancia de peso.
5. Complicaciones respiratorias
· Infecciones respiratorias recurrentes, como neumonías o bronquitis.
· Presencia de flemas o mucosidad excesiva.
· Regurgitación nasal de alimentos o líquidos.
6. Otros síntomas asociados
· Fatiga o cansancio excesivo durante las comidas.
· Fiebre sin causa aparente.
· Dolor al tragar (odinofagia).
· Cambios en la actitud corporal, como ojos vidriosos o asustados durante la alimentación


La rehabilitación vestibular es una terapia especializada en fisioterapia que se centra en el tratamiento de trastornos del equilibrio, como vértigo, mareos e inestabilidad, derivados de disfunciones en el sistema vestibular. Este sistema, ubicado en el oído interno, es esencial para mantener el equilibrio y la orientación espacial.
¿Quién puede beneficiarse?
La rehabilitación vestibular es adecuada para personas que experimentan:
· Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB).
· Neuritis vestibular.
· Enfermedad de Menière.
· Secuelas de traumatismos craneales.
· Trastornos del equilibrio relacionados con el envejecimiento.
La rehabilitación de la marcha es un componente esencial en la fisioterapia, especialmente para personas que han experimentado alteraciones en su capacidad de caminar debido a condiciones neurológicas, musculoesqueléticas o lesiones traumáticas. Su objetivo es restaurar la funcionalidad del movimiento, mejorar el equilibrio y prevenir caídas, promoviendo así una mayor autonomía en las actividades diarias.
Beneficios de la rehabilitación de la marcha
· Mejora de la autonomía: Facilita la realización de actividades diarias como caminar, subir escaleras y mantener el equilibrio.
· Prevención de caídas: Fortalece los músculos y mejora la coordinación, reduciendo el riesgo de caídas.
· Aumento de la confianza: El progreso en la marcha y el equilibrio incrementa la seguridad y la autoestima del paciente.
· Mejora de la calidad de vida: La recuperación de la movilidad contribuye a una vida más activa y saludable.




La valoración neuropsicológica del TDAH es un proceso sistemático que permite evaluar las funciones cognitivas, conductuales y emocionales del niño, adolescente o adulto, para confirmar el diagnóstico, identificar fortalezas y debilidades, y diseñar un plan de intervención personalizado.
Objetivos principales de la valoración
1. Confirmar o descartar el diagnóstico de TDAH.
2. Caracterizar el perfil cognitivo y conductual del paciente.
3. Detectar comorbilidades (dislexia, ansiedad, trastornos del aprendizaje, etc.).
4. Establecer líneas de intervención y tratamiento.
5. Evaluar el impacto funcional en la vida diaria (escuela, casa, trabajo).
6. Poner en marcha estrategias adecuadas en diferentes entornos para reducir
Además de la evaluación cognitiva y emocional, la valoración debe incluir:
· Entrevista clínica (padres, maestros, paciente)
· Cuestionarios de conducta en diferentes contextos (hogar y escuela/trabajo)
· Observación clínica del comportamiento
· Historial académico y médico
Una valoración neuropsicológica completa, nos permite:
– Permite diferenciar TDAH de otros trastornos que comparten síntomas (ansiedad, TEA, dificultades del aprendizaje).
– Ayuda a tomar decisiones informadas sobre medicación, adaptaciones escolares, y terapias complementarias.
– Proporciona una base objetiva para el seguimiento clínico y evolución del tratamiento.
El Trastorno por Evitación/Restricción de la Ingesta de Alimentos (ARFID) es una condición alimentaria que afecta a una proporción significativa de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Se caracteriza por una ingesta insuficiente de alimentos debido a la evitación o restricción, sin la presencia de preocupación por el peso corporal o la figura. En el contexto del TEA, el ARFID puede manifestarse de manera más compleja debido a las características propias del espectro.


Esto se debe a características comunes en ambos trastornos, como:
· Sensibilidad sensorial: hipersensibilidad o hiposensibilidad a sabores, texturas u olores de los alimentos.
· Intereses restringidos: preferencia por ciertos alimentos y rechazo a otros.
· Rigidez cognitiva: dificultad para adaptarse a cambios en la dieta o en las rutinas alimentarias.
· Ansiedad: miedo a las consecuencias adversas de comer, como atragantarse o vomitar .
Señales de alarma del ARFID en personas con TEA
Es fundamental identificar las señales de alarma para un diagnóstico y tratamiento oportunos:
· Evitar alimentos por sus características sensoriales (sabor, textura, olor).
· Ingesta limitada de alimentos, con preferencia por un número reducido de ellos.
· Pérdida de peso o desnutrición debido a la ingesta insuficiente.
· Miedos específicos relacionados con la comida, como atragantarse o vomitar.
· Rechazo a situaciones sociales que involucren comida, como cumpleaños o comidas familiares.
La integración sensorial es un proceso fundamental en el desarrollo neurológico, que permite al cerebro organizar y procesar la información sensorial recibida del entorno y del propio cuerpo. Cuando este proceso no se desarrolla adecuadamente, pueden surgir dificultades en la percepción, la regulación emocional y la participación en actividades cotidianas. Una integración sensorial eficiente es crucial para realizar tareas diarias como vestirse, escribir, comunicarse y participar en actividades sociales.
En CINN Rioja contamos con una terapeuta ocupacional especializada en integración sensorial que utiliza una variedad de técnicas y actividades para ayudar a las personas a procesar e integrar mejor la información sensorial. Estas intervenciones pueden incluir:
· Evaluación sensorial: Realización de pruebas y observaciones para identificar cómo la persona procesa la información sensorial y detectar posibles disfunciones.
· Actividades de estimulación sensorial: Uso de juegos y ejercicios que proporcionan experiencias sensoriales controladas, como el uso de diferentes texturas, sonidos, luces y movimientos.
· Técnicas de autorregulación: Enseñanza de estrategias para ayudar a la persona a modular su respuesta a los estímulos sensoriales, promoviendo un estado de alerta óptimo.
· Modificaciones ambientales: Ajustes en el entorno para reducir estímulos sensoriales abrumadores o para proporcionar los apoyos necesarios que faciliten la participación.
· Entrenamiento a familiares y educadores: Capacitación para que los cuidadores y profesionales puedan implementar estrategias de integración sensorial en el hogar y en la escuela.
Estas intervenciones buscan mejorar la capacidad de la persona para procesar e integrar la información sensorial, lo que a su vez facilita su participación en actividades cotidianas y mejora su calidad de vida.
La marcha en puntillas en niños es un patrón de caminar en el que se mantienen los talones elevados, apoyándose solo en los dedos de los pies. Es común en los primeros años de vida, pero si persiste más allá de los 2 o 3 años, puede ser indicativo de una condición subyacente que requiere evaluación.
La marcha en puntillas puede clasificarse en:
1. Idiopática o habitual: No se identifica una causa médica. Es más frecuente en niños que están aprendiendo a caminar y, por lo general, desaparece con el tiempo.
2. Secundaria a condiciones médicas: Puede estar asociada a:

